¿Qué es un corrector?



     ¡Hola a todos! Ya está aquí septiembre y con su llegada muchos de vosotros tendréis que decirle adiós a las vacaciones, la playa, las largas tardes de ocio con los amigos o la familia… Pero no debéis deprimiros, hay que afrontar la llegada de la rutina con ilusión, nuevas metas y alegría; un nuevo camino que para muchos de vosotros se abre (la universidad, nuevo ciclo de estudios, la búsqueda de trabajo…) y para otros el principio del fin de una etapa. Sea como sea, ¡ánimo a todos y a por todas!

     Después de tanto tiempo alejada de toda actividad bloguera he decidido volver a la carga con una entrada de Mundo Editorial, lo cierto es que no he tenido tiempo de terminar ninguna lectura y las que estoy llevando a cabo me han obligado a hablar de una figura que hoy en día considero importantísima en el mundo literario y que os presento a continuación: el corrector.



¿Qué es un corrector?

     Como en ocasiones anteriores, empecemos con las definiciones que nos da la RAE:
      1. adj. Que corrige. U. t. c. s.
      2. m. y f. Impr. Persona encargada de corregir las pruebas.
      3. m. Encargado por el Gobierno de cotejar los libros que se imprimían, para ver si estaban       conformes con su original y sacar las erratas.
      4. m. En los conventos religiosos de San Francisco de Paula, superior o prelado.

     No es especialmente complicado imaginar cuál es la función de un corrector dentro de cualquier sector. Ya sea en el mundo del periodismo, la literatura, el político, etc. la labor de un corrector es siempre indispensable para que los textos no contengan faltas de ortografía, errores de puntuación, falta de ritmo o mejorar el estilo.

     Posiblemente con las nuevas tecnologías podemos relacionar más esta figura con ese programita informático que nos revisa el texto en el procesador o con esa aplicación que nos juega malas pasadas cuando utilizamos Whatsapp, pero la realidad es que el corrector como profesional se me hace cada día mucho más necesario, sobre todo en campos como el de la literatura.



La labor del corrector literario

     Se ha tratado siempre de una figura indispensable dentro del sector editorial. Bien forme parte de la plantilla de las editoriales o contratado de forma independiente por un autor antes de mandar su obra a las editoriales, el corrector literario hace acto de presencia y no ha sido hasta el boom de la autoedición cuando más se ha echado de menos.

     Nos encontramos ante una persona que conoce perfectamente la gramática de la lengua y que está al tanto de los cambios que se producen periódicamente en esta. Va a la caza de todas aquellas faltas de ortografía y erratas que el autor ha podido cometer, cosa que ningún lector quiere encontrar cuando lee una obra y que dejan al autor a la altura del betún. Además, dispone de amplios recursos para corregir esas palabras que el autor puede repetir una y otra vez, ya sea conscientemente o no, enriqueciendo el texto con sinónimos, economizando el lenguaje cuando es necesario o mejorando algunas definiciones.

     El corrector literario desempeña también una de las funciones más importantes a mi parecer para mejorar un texto: la corrección de estilo. No son pocas las ocasiones que el argumento de una obra puede ser interesante pero la forma en la que está escrita hace que pierda todo el atractivo: las faltas de ortografía anteriormente mencionadas, signos de puntuación donde no corresponden, signos de interrogación o exclamación sin abrir, comillas que no se corresponden, guiones que no son los adecuados, etc.


¿Cómo trabaja un corrector?

     Por normal general, el corrector literario recibe el texto, ya sea en formato digital o papel, y realiza una lectura inicial para conocer el contenido de aquello sobre lo que va a trabajar, no es lo mismo una novela, un comunicado de prensa o un trabajo académico. No significa que la lea entera, lo suficiente como para conocerla y tener una primera toma de contacto. A partir de ahí, lo normal es trabajar en papel, pues es mucho más cómodo. Los correctores suelen realizar diferentes esquemas de trabajo, pero por norma general van realizando anotaciones en el margen del texto con explicaciones, consejos o cambiando todo aquello que o debería estar o cuyo posicionamiento es incorrecto (véase los signos de puntuación).

     Respecto a las correcciones de estilo, queda bajo decisión del autor o, en segundo plano, del editor aceptarlas, pero nunca hay que desechar la opinión imparcial y profesional de un corrector, ellos conocen muy bien este mundo y han leído muchísimo para saber qué puede funcionar mejor.

     ¿Significa esto que corregir el estilo puede cambiar el texto o la forma de escribir de un autor? En absoluto, corregir el estilo ayuda a mejorar al autor sobremanera, no importa que sea veterano o principiante, siempre es bueno que realicen una valoración profesional sobre un texto, sobre todo personas que tienen experiencia y que se dedican a ello. Un corrector no va a desmerecer la obra en ningún caso y puede aportar una ayuda esencial para la progresión del autor, pero siempre respetando la forma de escribir de este y su propio estilo.

     Como conclusión, me gustaría recalcar la importancia de este sector dentro del mundo literario, es muy significativa la calidad que gana una obra cuando ha pasado por manos de un corrector profesional y aquellas personas que quieren dedicarse a la escritura (ya sea por edición clásica o autoedición) deberían acudir siempre a ellos, así como el lector exigir una obra bien escrita y sin faltas que podrían haberse evitado.

2 comentarios:

  1. ¡Hola!
    Me alegra muchísimo que hayas hecho una entrada como esta, porque yo quiero hacer un par de cursos de corrección ortotipográfica y de estilo en un futuro. Así estoy más informada acerca de lo que me puedo encontrar :)
    Y tienes razón, últimamente estoy encontrando varias novelas que están escritas de un modo que quita las ganas de leerlas... no sólo porque tengan erratas (al fin y al cabo una errata o dos no amargan el pastel) sino por el estilo, la puntuación...
    ¡Un saludo! :D

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    1. ¡Hola! Muchas gracias por leer la entrada, no sabes cuanto me alegra que te haya resultado interesante y que estés interesada en el mundo de la corrección, mi intención es ampliar poco a poco información sobre las diferentes profesiones relacionadas con el mundo editorial.
      La verdad es que cada día echo más en falta una figura a mi juicio fundamental, si bien como dices una errata o dos no importan, la mala calidad de algunas ediciones da muchísimo que pensar hasta qué punto están recortando gastos en este mundillo para darnos un trabajo de mala calidad.

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